¿Por que estos escritores pasaban su tiempo en el Golfo della Spezia? Porque buscaban la inspiración en un lugar tranquilo y bello o quizás salvando las (inmensas) distancias, en esa época quizás las razones sean las mismas de por qué veranean desde los 60 los famosos del cine en Portofino. Pero cuando uno conoce el lugar, se van de golpe todos los prejuicios, fueron allí simplemente porque es uno de los lugares más lindos de Italia.
Nosotros fuimos este día aprovechando el buen tiempo que mostraba desde temprano un horizonte despejado sobre el mar. Nos tomamos el tren hacia La Spezia, la principal ciudad de la zona, un centro industrial no sin cierto interés turístico.
Desde allí subimos a un autobús de media distancia que recorre toda la costa por bellos paisajes hasta Portovenere en el Golfo de los Poetas. Nos encantó la ciudad, la marina, el golfo, el paisaje que se despliega desde la Iglesia de San Pietro (1198) en el golfo a ambos lados de la Gruta de Byron.

Llegamos además el día de los muertos o de los santos, nunca supe muy bien qué se celebra. El caso es que en estos pueblitos italianos, la gente mayor acude a los cementerios a visitar a sus muertos y a conversar con ellos. Parece raro, pero se dan largas conversaciones que incluyen anécdotas, risas y chismes entre los viejos que todavía caminan y los que están enterrados. Es una linda tradición.
Cerca del cementerio que mira al mar –supongo que en un pueblo marinero tendrá que haber sido una exigencia para que los muertos no extrañen y se levanten de sus tumbas- se encuentra la románica Iglesia de San Lorenzo (1098), construida sobre un antiguo templo dedicado al dios Júpiter y en lo alto de la montaña el Castillo Doria del siglo XVI, hoy un museo homenaje a estos poetas que visitaron la región.



Después de recorrer admirados la linda Portovenere, volvimos a las andadas y nos equivocamos de autobús para el regreso a La Spezia, igual no salió tan mal a pesar de que en lugar de viajar cómodos lo hicimos amontonados entre un montón de italianos parados que bajaban en todos los pueblitos de la zona. A nosotros nos sirvió para conocer más de cerca estos pueblos, ya que a la ida, habíamos pasado por una ruta un poco más arriba que mostraba el paisaje pero no entraba en los pueblos.
Nos encantó el lugar, uno de los más lindos del viaje. Volvimos a Manarolla casi de noche y con la vista fija en el horizonte que se estaba volviendo amenazante. Unos nubarrones negros aparecían iluminados cada tanto por las luces de relámpagos. Esto no presagiaba nada bueno.
Y ahora estuve yo que soy un pichón (doble pechuga) de escritora.
ResponderEliminarVamos no seas supersticioso que según tu madre cuando te a garra una tormenta es Dios que te bendice (a mí me lo dijo una vez cuando me estaba mudando y me agarró el agua con los muebles en el taxi flete)
Mauri, estupendos tus comentarios sobre el viaje. Yo me voy en junio y realmente son muy altos los precios para alojarme en algunas de las 5 Terre, estará bien alojarme en La Spezia y de alli partir paras 5 Terre? Por lo que leo el transporte es bueno. Vos no fuiste con auto alquilado no?
ResponderEliminarMuchas gracias
Myriam