lunes, 16 de noviembre de 2009

Dia 36 - Barcelona

Esta mañana salimos directo desde la Plaza Urquinaona donde está el apartamento que alquilamos hacia el Palau de la Música, una de las obras modernistas más famosas de la arquitectura barcelonesa.














Desistimos de la visita guiada y en cambio aprovechando el lindo día que hacía caminamos un rato por el Barrio Gótico, centro turístico principal de la ciudad de Barcelona, con sus edificios centenarios, sus calles, los vestigios de la ciudad romana y medieval. Desde el Portal del Angel, que tiene una antigua fuente hasta la Catedral y la Plaza e Iglesia Santa María del Pi. Esta iglesia tiene una larga historia, hay vestigios del año 413 de iglesia paleo-cristiana, luego en 897 se erigió como iglesia románica, luego fue reconstruida en 1320 en estilo gótico catalán, la fachada con el rosetón de estilo gótico se construyó luego de un incendio, los vitrales son del 1700. La plaza es pequeña y bonita y hay un mercado de productos artesanales y mesitas de bares.

Fuente Portal del Angel



Catedral de la Santa Cruz



Murallas romanas



Museo Diocesano



Santa Agueda y Museo d'Història de la Ciutat



Plaza e Iglesia Santa María del Pi





Aprovechando el día despejado, decidimos subir al Tibidabo, un parque de atracciones construído hace más de 100 años en la parte más alta de la Sierra de Collserola, desde donde se ven espectaculares vistas de la ciudad y el mar. Junto al parque se alza el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón cuya construcción de inspiración modernista demandó desde 1902 hasta 1960 aproximadamente.

















Este parque de diversiones es el más antiguo de España y el segundo más antiguo de Europa y la verdad es que hay que estar un poco locos para subirse a algunos de sus juegos como la Tibioneta ese avioncito de lata de 1928 que se asoma peligrosamente al vacío o la Montaña Rusa "normal" y la de agua, la Rueda Gigante, el Tren Aéreo, el "Atalaya" una especie de aguja horripilante que se pone paralela sobre el precipicio y que me puso de los nervios con solo verla, por no hablar del Pèndol, un brazo que cae desde 38 mts con efecto pendular. Digo yo, ¿que necesidad tiene la gente de fabricar instrumentos para divertirse sufriendo?, en fin, que en lo personal no me subo a uno de esos aparatos cuando el parque está al nivel del mar, mucho menos en la punta de una montaña. Igual es interesante el parque porque hay actores mezclados entre la gente que interactúan con el público, el Castillo Misterioso, el Salón de los Espejos o el Museo de los Autómatas donde se supone están los primeros robots y que sinceramente no sé si por distraido o por no recorrer mucho pero no los vi por ningún lado. Incluso parece que hay un cine 4D (con efectos de luz, sonido, aire y agua), la verdad es que hubiera estado bueno asistir a una función. Para subir al parque hay que usar el Tranvía Blau, un tranvía azul centenario y un funicular o como hicimos nosotros, tomar directamente un autobús en la Plaza Catalunya que te deja en la puerta del parque.











Desde estas alturas, bajamos a terminar la tarde en el Port Olímpic, el Puerto Olímpico, un lugar lleno de bares, restaurantes, entretemientos, con una marina muy linda y flanqueado por playas, que continúan desde la Barceloneta y siguen por todo el paseo marítimo de la ciudad en una franja de unos 4 kilómetros sobre el litoral de Barcelona. El Port Olímpic tiene una rambla, con puentes, lindos centros comerciales, donde la gente pasea y en la que no faltan los músicos ambulantes y las adivinadoras que tiran las cartas.

Playa Passeig Maritim







Playa Nova Icaria



Port Olímpic










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