Primero digamos que Atenas es mucho más bella de lo que imaginaba, durante bastante tiempo he leido comentarios sobre que la ciudad era fea, gris, incluso en las agencias de turismo dicen que con dos dias está bien. Hay que decir, que en mi opinión es todo lo contrario, es una ciudad hermosa, grande, con muchas cosas para ver y que como mínimo necesita de 4 a 5 días, salvo que uno no tenga tiempo y haga las dos cosas puntuales que hace todo el mundo: city tour y Acrópolis.
Como mi viaje no consistía en ésto, sino en tomar la ciudad con más calma y tiempo, lo mejor era buscar un mapa y estudiarla un poco antes de salir a recorrer. Como tengo una incapacidad absoluta para reconocer los puntos cardinales, mi referencia exclusiva en el mapa tiene que ver con el espacio del plano donde la ciudad se despliega, a saber: arriba, abajo, derecha e izquierda. Es muy infantil, ya lo sé, pero a mí me da resultado, cuando quiero saber donde estoy, pongo el mapa en la dirección correspondiente a la referencia más cercana y listo.
Teniendo en cuenta este particular uso del mapa, digamos que el plano de Atenas, lo leo yo de la siguiente manera:

El centro de referencia es cómo no, la Acrópolis, rodeando ésta se encuentra el barrio de Plaka, cuyo centro es la plaza Monastiraki. De esta plaza sale la calle Athinas hacia arriba hasta la plaza de Omonia. Es atravesada por la calle Ermou, hacia la izquierda se encuentra el barrio de Psiri y hacia la derecha la calle llega hasta la plaza Sintagma. Desde esta plaza se llega en unas pocas cuadras a la calle Vassilissis Sofia, una diagonal que circunscribe el barrio de Kolonaki, cuyo limite izquierdo es el Monte Likavitos, una colina que se yergue en el centro de la ciudad. En este barrio moderno y amplio, es donde se encontraba nuestro hotel y desde donde partimos todos los dias para nuestro recorrido por la ciudad.
Luego del encuentro con los chicos, entonces y sin pérdida de tiempo, nos tomamos el metro que nos dejó en la bella plaza de Monastiraki.
Al lado de la plaza se encuentra un pequeño Foro romano con una Torre de los vientos que lleva en subida directamente a la Acrópolis.
La Acrópolis quedaría para otro dia, así que nos dedicamos a caminar por el animado barrio de Plaka, a los pies de una Acrópolis que al anochecer se iluminó en la altura y ofreció una hermosa postal de la ciudad.
Por la noche probamos la comida griega en uno de los tantos restaurantes y tabernas diseminados por el barrio. El souvlaki estaba bueno pero no me dejaron romper los platos al terminar de comer y es que el cine miente mucho.
Qué decirte...Qué envidia!!!! pero con tu prosa de novelista y tus fotos y tus enlaces es como viajar un poquito también.
ResponderEliminarCariños
Marianela
Muy bueno tu síntesis de Atenas y clariiisimo!!!! Ya tengo las primeras referencia para mi viaje
ResponderEliminarGracias
Myriam